Esta receta de pan de leche es una adaptación de la receta de Xavier Barriga, una receta sencilla y con un resultado riquísimo.

Pan de leche

Panecillos de pan de leche con un toque dulce perfectos para desayunar o merendar, además quedan muy blanditos y son ideales para los mas pequeños.
Tiempo de preparación20 min
Tiempo de cocción12 min
Tiempo total2 h 32 min
Plato: Pan
Raciones: 10 panecillos

Ingredientes

  • 500 gr harina de trigo blanca de fuerza
  • 12 gr sal
  • 40 gr azúcar
  • 20 gr miel
  • 2 unidades huevo 1 huevo para la masa y 1 huevo para pintar
  • 250 ml leche de soja He usado Calcimel de Provamel, que es poco dulce
  • 50 gr margarina vegetal
  • 25 gr levadura fresca

Elaboración paso a paso

  • Mezclado y amasado Mezclar todos los ingredientes en un bol, a excepción de la levadura que la añadiremos casi al final del amasado. Cuando estén bien mezclados, pasar la masa a la mesa y amasar hasta obtener una masa fina y elástica.

  • División y primer reposo Dividimos la masa en porciones de 80 grs, y las dejamos reposar 30 minutos tapadas con un paño para que no se sequen.

  • Formado Después del reposo, formar barritas sin punta y ponerlas sobre papel de hornear en la bandeja que luego irá al horno.

  • Segunda fermentación Pintar las barritas con aceite mezclado con un pellizco de sal. Hacer unos cortes inclinados y profundos con un cuchillo bien afilado o una cuchilla, y dejar fermentar 90 minutos o hasta que doblen su volumen, tapados de nuevo con un paño.

  • Precalentar el horno a 250ºC.
  • Horneado Cuando los panecillos hayan doblado su volumen, pintar con el huevo reservado y meter en el horno. Hornear a 230ºC con vapor durante 12 minutos o hasta que estén dorados.

  • EnfriadoDejar enfriar antes de comerlos.

Notas

Esta receta de pan de leche está adaptada para intolerantes a la lactosa o alérgicos a la proteína de leche.
Para hacer la receta original, añadir 25 gr de leche fresca, sustituir los 250 ml de leche de soja por leche fresca, y los 50 gr de margarina por mantequilla.
En mi opinión, cuando mejor están es una vez fríos recién horneados, aunque también pueden hacerse para consumir al día siguiente.